En Ecuador ha aumentado considerablemente en los últimos tiempos la demanda de producción y consumo de chocho, amaranto y muy especialmente de quinua. Con el crecimiento de la demanda de quinua en los mercados de Estados Unidos y Europa el Gobierno ecuatoriano se ha comprometido a quintuplicar la producción de quinua en 2024. Esta expansión dependerá en gran medida de que el proyecto Granos Andinos aporte innovaciones tecnológicas. La subvención financiada por el CCRP que ha apoyado a Granos Andinos en Ecuador durante los últimos ocho años y que ha sido liderada por CORPOINIAP, una entidad semiprivada con el mandato de administrar los fondos para el INIAP, el instituto de investigación ecuatoriano, se cerró en 2012. El INIAP ha decidido colaborar con EkoRural, una organización no gubernamental de desarrollo, para continuar las actividades de investigación de este proyecto. Lo que hará el proyecto es: 1) generar poblaciones y líneas segregantes para obtener nuevas variedades de quinua que tengan las mejores características agronómicas y que sean aceptadas por los agricultores y por el mercado; 2) identificar fuentes de resistencia a la antracnosis en ataques al banco de germoplasma de chocho del INIAP; y 3) en conjunto con EkoRural, fortalecer la gestión comunitaria de la biodiversidad incrementando el uso de semillas de granos andinos de buena calidad en comunidades de las provincias de Cotopaxi, Chimborazo, Bolívar, Cañar y Loja. El proyecto buscará nuevas variedades de quinua con granos grandes y blancos, resistentes al moho, con bajo contenido de saponina, de maduración temprana, alto rendimiento y adaptables a las condiciones agroclimáticas y a las preferencias de los pequeños agricultores. También iniciará un plan cruzado para desarrollar variedades de chocho resistentes a la antracnosis, la cual puede destruir por completo un campo de chocho.