Apertura Domingo

Saludos de Carlos Pérez (Vía Skype)

 Los últimos 10 años de la CdP en fotos

Cortesía de: Eduardo Peralta

 

Testimonios

Mac Binger, Fundador del Programa, Fundación McKnight
En primer lugar quisiera preguntar cual es el sombrero adecuado para ponerme esta noche (Mac muestra un sombrero típico del altiplano peru-boliviano conocido como luchu y otro; los participantes sugieren el primero).

Junto a mi esposa decidimos ayudar a los pequeños productores a través del CCRP. Iniciamos en 1.983 con un proyecto de 18 millones de dólares para 10 años. Luego, desde 1.993 hasta el 2.000, hubo un ligero cambio en la estrategia: la investigación básica fue dirigida a países en vías de desarrollo como Tailandia, China, India, México y Brasil con una donación de 12 millones de dólares. Desde el 2.000 hasta el 2.008, la Fundación dio 35,5 millones de dólares con una nueva estrategia que consistía en un grant-making para fines específicos. Los primeros beneficiarios de esta donación fueron Perú, Bolivia y Ecuador. Por eso estamos celebrando esta noche.

La segunda parte del fondo fue para África del oeste con  41,5 millones de dólares. Los países beneficiados fueron Burkina Faso, Niger y Mali. En el África oriental fueron: Mozambique, Tanzania y Malawi. Luego en 2.008, un gran préstamo fue realizado: la Fundación McKnight aportó 47 millones de dólares para 10 años y la Fundación Gates contribuyó con 26,7  millones para 5 años.

Desde 2008 me retiré de la Fundación. No sé que pasó desde entonces pero mi hija Erika podrá decirnos qué ocurrió.

Sin embargo, esta noche quisiera compartir con ustedes una parte de mi historia personal que fue la base para el nacimiento del CCRP.

En 1967 fui parte de la tripulación del portavión US Navy de los Estados Unidos. Volé en el asiento trasero de un jet aircraft carrier en el mar de Tonka. Participé en la infame guerra de Vietnam.

En 1967 hice dos incursiones en el golfo, en períodos de 9 meses cada uno. Nuestro trabajo era bombardear los santuarios vietnamitas y destruir los proyectos de producción agrícola de Vietnam. El portavión realizó 360 misiones con 3500 personas a bordo. En 1972, el gobierno estadounidense se dio cuenta que la guerra no daba frutos y nos retiramos de Vietnam.

En el portavión solo habían hombres. En la actualidad también hay mujeres que vuelan aviones. ¿Se imaginan en incursiones de 9 meses qué pasaría con la concentración de los hombres con mujeres en el portaviones?. No es una buena idea (Risas).

En esta guerra empezaron mis ideas sobre lo que sería el CCRP. En el portavión, cada cierto tiempo tomábamos un descanso. Desembarcábamos por ejemplo en los puertos de Japón, Filipinas, Okinawa y Sidney. En cada puerto, yo corría del carrier lo más rápido que podía. Quería alejarme de la playa, salir y disfrutar de los paisajes agrícolas, de la paz y la quietud de estos lugares.

Después de dejar el portaviones en 1972 supe cuál era mi vocación: La ganadería y la agricultura. Empecé con la ganadería y luego seguí con la agricultura. Mirando hacia atrás debería haber comenzado con la agricultura porque se trabaja duro 6 meses, los siguiente 3 meses se hace mantenimiento a las maquinarias y los últimos 3 meses del año son vacaciones. En cambio la ganadería es un trabajo de 12 meses al año sin vacaciones.

Mi finca estaba en Montana. No se pregunta a un ganadero cuan grande es su terreno ni cuanto ganado tiene. Es como preguntarle cuanto dinero tiene en el banco. Compré la tierra a 45 dólares por acre, además de 250 vacas y terneros.  Obtuve un préstamo de 10 años y funcionó bien financieramente. Eso nos lleva de vuelta a la Fundación.

En 1975 me uní a al directorio de la Fundación McKnight junto a mis dos hermanas y mi madre. La Fundación fue creada por mi abuelo quien fue un exitoso empresario de la cinta adhesiva skotch y del papel lija. Como miembro del directorio tenía la posibilidad de tomar un área de mi interés. Escogí agricultura por supuesto.

Mi razonamiento fue el siguiente: La agricultura es una actividad muy gratificante por su fin de servicio. Me preocupaba mucho como alimentar 7 mil millones de personas con los recursos con los que se contaban. En 1980, con la ayuda de Rustin, presidente de la Fundación, trabajamos con muchas especialistas agrícolas que establecieron las bases para incubar proyectos. En 1983 empezamos el programa agrícola de la Fundación.

Ahora estamos en Cochabamba para celebrar 10 años de la Comunidad de Práctica de los Andes. Quiero agradecer a Rebecca, Jane, Claire por su excepcional ayuda y por su constante esfuerzo para mejorar los programas. También agradezco a todos ustedes, los ejecutores de los proyectos que generosamente han dado su tiempo y sus fantásticos talentos.

Así que me saco el sombrero.
Erika Binger, Miembro de la Junta Directiva, Fundación McKnightEn 2013 se confirmó que el programa podría continuar con financiamiento los siguientes años. La Fundación ha renovado sus compromisos con los países con los que trabaja actualmente y ha puesto mayor énfasis en países africanos. Actualmente la Fundación está donando 11 millones de dólares a 120 organizaciones, 70 proyectos de investigación en 12 países de 4 regiones. Los Andes es una de las regiones.

Esta es mi primera vez en Bolivia. Es un bello país de gente maravillosa. Los proyectos nos están mostrando que están teniendo mucho impacto en la comunidad y en los agricultores. Eso es lo que mi padre quería lograr después de ver la destrucción que se hizo en la guera. El trabajó incontables horas y  tuvo muchas conversaciones con intelectuales para crear el CCRP.

Comparto mi agradecimiento a todo el equipo del CCRP-Andes. Espero que sea una semana muy buena, de mucho aprendizaje.
Bill Gregg, Miembro de la Junta Directiva, Fundación McKnightPara mí, fue un privilegio visitar muchos lugares en Bolivia. La Fundación ha recibido muchos agradecimientos. Sin embargo, sentimos que son ustedes quienes deben recibir las gracias por todo el esfuerzo que han realizado. Han logrado mucho a pesar de los duros desafíos. Apreciamos su tenacidad. Les animamos a seguir de esta forma.

Este es mi primer viaje a Bolivia, a los Andes y a cualquiera de las Comunidades de Prácticas. Mi viaje fue muy gratificante y fascinante. Una cosa es estar familiarizado con los proyectos en papel y otra es verlos y sentirlos. Hago eco de las palabras de Mac y Erika y muchas gracias nuevamente por su trabajo.
Rebecca Nelson, Directora Científica, CCRP, Fundación McKnight
Es un gran orgullo y placer estar con ustedes aquí. Gracias Eduardo (Peralta) por todas las fotos. La Comunidad de Práctica de los Andes es un ejemplo para todo el CCRP en el mundo. Son un ejemplo de compromiso y de innovación. Siguiendo a Mac, el tema de compromiso es algo súper importante.

Por ejemplo, Eduardo (Peralta) y Alejandro (Bonifacio) son muy comprometidos con sus cultivos andinos, pueden morir por ellos. Sus logros son famosos, reconocidos y de alto impacto. Muchísimas gracias por esto.

También hay compromiso institucional como CONDESAN y PROINPA.

Julio (Kalazich) del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria de Chile y miembro del Comité Asesor del Fundación McKnight muestra también su alto compromiso con la papa que es una inspiración para todos nosotros.

En la historia de Mac se muestra un compromiso personal e institucional. Es así que con el transcurso del tiempo podemos avanzar.
En estos 10 años de trabajo es para mí muy emocionante ver los menores creciendo con nosotros, los jóvenes. Veo por ejemplo en esta Comunidad a tres de mis estudiantes. Es también un gusto de corazón estar en los paisajes rurales, con la gente rural conociendo su trabajo, la labor por sus tierras, la Pachamama.

Eduardo Peralta, INIAP Ecuador
A nombre de los pueblos andinos quiero dar un agradecimiento a los donantes, a aquellos que han hecho posibles estos 10 años de interacciones en Los Andes.

Parece que fue ayer, en el 2003. Nos reunimos a pocas cuadras de aquí. Seis proyectos fueron seleccionados para esta fase. Al año siguiente hicimos la reunión en La Paz. Catorce estuvimos enfermos con médico en el hotel. A unos no les paraba la sangre de la nariz, otros se quedaron sin voz y mareados. Así fue nuestra primera reunir para arrancar los proyectos. Recuerdo a muchas personas: Almiro, brasileño de origen alemán, genial ser humano; Peter Berti que introdujo los conceptos de nutrición. Los campesinos que iban a ser los primeros beneficiarios de los proyectos sacaron una guitarra e hicieron una canción a los comités de investigación agrícola local. Si cuando termine el proyecto de la McKnight esta gente sigue cantando, habrá valido la pena. No todo es material.

Tantas personas jóvenes y viejas que han llegado y se han ido. Todos hemos aprendido. Siempre he mencionado que este proyecto marcó la diferencia al menos en el INIAP-Ecuador. No es de aquellos proyectos que da dinero y pide POA, informes y finalmente manda evaluador. Hay siempre un acompañamiento a los científicos y a su trabajo de campo. Es una suerte de trabajar con ustedes.

Como INIAP-Ecuador nos beneficamos enormemente. Por el ejemplo, en el caso de la quinua, Bolivia lideraba su producción. Ecuador no se quedó atrás, a pesar del abandono de los gobiernos, gracias al apoyo de la Fundación. Hoy por hoy, somos los terceros productores de quinua después de Bolivia y Perú. Al inicio sembrábamos entre 2.000 y 3.000 hectáreas. Este año vamos a impulsar la siembra de 15.000 hectáreas de quinua. Es muy satisfactorio y vamos más allá.

Agradecemos el entusiasmo de Claire que impulsó que las acciones no sólo queden en un país sino que promovió interacciones entre varios países de la región andina. Tuvimos el apoyo de Alejandro Bonifacio, uno de los mejores fitomejoradores de la quinua del mundo. Después de los bolivianos, hacemos mejoramiento de quinua por hibridación, variedades mejoradas. Bonifacio ha sido nuestro maestro. No conozco otro país que lo haga.

Otro ejemplo es el Tarwi (conocido como chocho en Ecuador). Los ecuatorianos lo consumimos. Estamos sufriendo consecuencias de haber logrado un cambio de actitud porque el chocho producido no alcanza.  Cuando estuvimos en Pisac-Perú, los colegas peruanos pidieron aplauso porque al haber movido la cadena agroproductiva del chocho en Ecuador, el Perú volvió a producir más para enviarnos. El incremento de consumo de chocho logró un intercambio comercial entre dos países andinos.

En febrero 2014, PROINPA de Bolivia nos pidió un contacto con un empresario grande ecuatoriano para vender 200 quintales semanales. Esta alianza está financiada por el gobierno de Holanda con 600.000 euros. En estos días saldrán las primeras 20 toneladas de tarwi boliviano rumbo al Ecuador via Chile.

Bolivia tiene un enorme potencial para producir tarwi. Se debe enseñar a comer tarwi a los bolivianos, así como hemos enseñado a los ecuatorianos.

Muchas gracias a todos aquellos de la Fundación que nos han acompañado porque toda esta inversión se tradujo en bienestar de la gente.
Julio Kalazich, INIA, Chile
Quiero agregar algo más de historia a lo que ya Mac nos contaba. Quiero contar sobre mi paso por el CCRP.

Mi primer contacto fue en 1994 cuando estaba de visita en el Centro Internacional de la Papa (CIP) en Lima, Perú. Allí supe de un primer concurso de la Fundación McKnight correspondiente a la nueva era de 1993 a 2000.

Para mí fue la oportunidad de seguir trabajando en mi tesis de doctorado en Cornell además de trabajar con mis compañeros de estudio. Postulamos con un grupo de gente a este programa. Postularon más de 460 proyectos de todo el mundo. Tuvimos la gran suerte de ganar un financiamiento. Integrar este maravilloso grupo del CCRP ha marcado mucho mi vida profesional y de mucha gente.

En 1995, empezamos un programa que fue apoyado durante 9 años por la Fundación McKnight. Una de las cosas que la caracteriza, entre otras maravillosas, es la flexibildad como donantes además de su enorme apoyo; puedo dar testimonio de eso. A fines del 2003, recibí la invitación del Chairman de la Fundación a cruzar la mesa y ser parte del Comité Asesor de la Fundación. Es así que conocí gente maravillosa en estos años.

El 2003 tuve el privilegio de venir a Cochabamba en una acccidentada reunión por la situación política del país al punto que tuvimos que salir un día antes. En esa reunión analizamos la posibilidad de conformar esta CdP. Nuestro primer trabajo fue elegir los primeros proyectos de la CdP. Hoy tenemos el fruto de esta reunión, así nació la CdP.

Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a Pat, Erika y Mat por su visión de llevar adelante el CCRP y apoyarnos durante tantos años. No es común.

Son proyectos de enorme impacto en esta región. Agradezco a todos los miembros de los proyectos por la pasión y el amor que ponen. Es un tremendo esfuerzo día a día en hacerlo crecer y trabajar por agricultores que están en condiciones tan adversas para producir.
Alejandro Bonifacio, PROINP, Bolivia
Saludo a los miembros del directorio de la Fundación McKnight, a los coordinadores de la región andina, a los colegas, a los amigos y las amigas.

Todos los andinos provenimos de un ancestro común. Es digno de recordar la experiencia de los antepasados y también tomar energía de los jóvenes. En mi caso, siempre me siento joven pero un joven un poco antiguo. La juventud nos da energia y nos toca trabajar con ellos. Aprendemos de nuestros ancestros pero también reconocemos la experiencia de la juventud.

¿Cómo llegué al proyecto? Se cerró INIA por intervenciones políticas, toda la gente salió. En octubre renuncié al IBTA dejando el banco de germoplasma de quinua. A los pocos meses los vecinos destrozaron la estación pero banco no se perdió porque reconstruimos con base al material que teníamos.

Como Julio (Kalazich) ha mencionado apareció la convocatoria de la Fundación McKnight del período 1993-2000. Julio pasó por la Paz rumbo al Brasil. En el aeropuerto trabajamos la propuesta y después por fax. Nos tocó ser pre-clasificados y luego defender la propuesta. Así recibimos muy contentos la donación. McKnight es un donante muy especial: es flexible. Tenemos otros proyectos con otros donantes y es muy distinto.  Por ejemplo, cualquier variedad mejorada que pongamos en un suelo pobre, no va a producir. No va haber milagros. La Fundación tomo en cuenta esto para reorientar el proyecto. Entonces sabe escuchar. Así nos permite considerar a la quinua como parte de un sistema.

Como anécdota, les puedo contar que en reuniones en el exterior yo no necesito presentarme quien soy: desciendo de los incas, de los tiawanacotas, soy quinuero.
María Scurrah, Grupo Yanapai, Perú
 Son 11 años. La primera vez que participé fue en 2003. Nuestro tema era mejorar la agricultura.
Era la primera vez que estábamos con Peter Berti. Ya habíamos visto que habían cifras alarmantes de desnutrición. No nos afectaban porque trabajábamos en agricultura. ¿Sin embargo, si la agricultura no funciona para la nutrición, entonces para qué estamos trabajando en la agricultura?
En el segundo proyecto decidimos que la agricultura y la agrobiodiversidad. tenía que ayudar a la nutrición. Las cifras de desnutrición en Huancavelica son las más graves del Perú. Si los niños están desnutridos los primeros tres años de su vida es lo más grave para un ser humano, hay un retraso, casi lo condena a no poder desarrollar sus cualidades intelectuales.
El siguiente proyecto trabajó en nutrición. La Fundación McKnight en coordinación con Vecinos Mundiales-Bolivia, realizó inmediatamente un curso para ver elementos de nutrición que se debían considerar. Ya son tres años de este proyecto. Tuvimos dos talleres más, uno en medio y una al final.
Para nosotros sigue siendo un reto la nutrición. La nutrición es un tema muy complejo, íntimo de una familia y de la cultura, muy íntimo entre madre y niño: ¿cómo cambias éso en el contexto de cultura y pobreza con recomendaciones que nutricionistas y gobiernos dan?
Hemos hecho algunos cambios en la forma de implementar nuestro proyecto. Ahora lo hacemos mucho mejor. Sin embargo, sigue el reto para mejorar el diseño y su implementación. En ese sentido, la motivación y apoyo que tuvimos de la Fundación McKnight fue esencial.

 

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