A través de dibujos (para invocar no sólo la racionalidad, sino al conjunto de sentidos y emociones luego de la experiencia vivida), los técnicos y científicos participantes del taller representaron al “saber campesino”, encarnado en los expertos campesinos que tuvieron la oportunidad de conocer en el transcurso de la mañana, y viceversa, los campesinos invitados representaron “el conocimiento científico”. En ambos casos, se solicitó a los participantes reflexionar sobre elementos identificados durante el diálogo de la mañana a nivel cognitivo-intelectual-conceptual (ubicándolos a nivel de los ojos), sus habilidades (visualizándolas a nivel de las manos), sus valores y sentimientos (ilustrándolas a nivel del corazón) y su orientación filosófica (a nivel de los pies), “muy ligada al ir por esta vida, haciendo camino.
