En las desafiantes tierras altas de los Andes, los agricultores de subsistencia cultivan una variedad de tubérculos que producen ingresos y proporcionan el alimento diario. En algunas comunidades rurales, durante la temporada de cosecha estos tubérculos pueden representar hasta el 90% de la dieta. Aunque suelen ser productivos en los suelos andinos marginales, los cultivos de oca, olluco y papa son vulnerables a las plagas de insectos, en particular a los gorgojos. Los gorgojos se meten dentro de los tubérculos, donde pueden permanecer latentes y luego propagarse cuando los tubérculos se utilizan como semilla. Los gorgojos y otros problemas tales como las condiciones meteorológicas, el bajo rendimiento causado por la erosión del suelo y la pérdida de nutrientes, las presiones demográficas y el aislamiento de los mercados, han ido disminuyendo la biodiversidad de estas plantas. Utilizando una combinación de biología, agronomía y ciencias sociales, este proyecto trabajó con agricultores de seis aldeas para entender cómo han conservado tradicionalmente los recursos genéticos a través de sus sistemas de cultivo y para ayudarles a manejar las plagas de gorgojos. Los investigadores desarrollaron un sistema de manejo integrado de plagas, estudiaron la diversidad genética de los tubérculos y trabajaron con métodos de mejoramiento convencionales y asistidos por marcadores para mejorar el contenido nutricional, el almacenamiento y la comercialización de los tubérculos. El objetivo de este proyecto es contribuir a la biodiversidad de los tubérculos andinos, aumentar la productividad de forma sostenible, documentar las prácticas tradicionales y su eficacia, y trasladar esos conocimientos a una escala mayor.