Según estadísticas del Gobierno Boliviano, el Norte de Potosí tiene los índices de desnutrición más altos del país e incluso en América Latina. Por las investigaciones realizadas por Vecinos Mundiales, la causa principal de la desnutrición en esta región, son las prácticas de alimentación de infantes en sus primeros años de vida. Para afrontar esto se hizo una intervención con el apoyo de Andrew Jones, de la Universidad de Cornell donde se descubrieron barreras que impiden alimentar bien al niño y a toda la familia. Estas barreras son: diversidad de cultivos en la dieta, el tiempo de la madre para cocinar una comida nutritiva, la imagen de la madre en su capacidad de alimentar bien a su hijo/a y el apoyo de la familia. De junio de 2010 a junio 2011, enfocamos nuestro interés en apoyar a que las familias con las que trabajemos mejoren su alimentación, a través de encuentros para cocinar juntos, acompañamiento a las familias en sus actividades cotidianas, mejoramiento de frutales, y apoyo a iniciativas locales. Usando Investigación Acción Participativa (IAP), el video comunitario y la visualización hemos apoyado a superar estas barreras, llegando al corazón de la gente y desde allí descubrir con ellos la importancia que tiene su alimentación y qué implica esto en su vida diaria. Los encuentros con las familias se dieron en un promedio de dos días al mes. Encontramos que las familias tienen alimentos suficientes durante el año y mucho conocimiento sobre una comida sana. Estamos logrando que revaloricen este conocimiento y la diversidad de sus cultivos y nuevamente lo introduzcan en su dieta diaria, haciendo comidas que contengan trigo, cebada, quinua, centeno, maíz, haba, arveja, tarwi, papa y otros; desplazando al arroz y fideo que había sido preferido por los padres hasta ahora.
